
Estrella de plata, leontopodium alpinum, edelweiss, flor alpina, flor del pirineo, flor de nieve, nobleza blanca... es originaria la estepa Asiática, donde se encuentran más de 30 variedades. Símbolo de la Protección de la Naturaleza, la Pureza y el Amor Eterno, su leyenda la hace portadora de felicidad, amor, suerte y fuerza ante la adversidad.
Clasificada como perenne de corta vida, tras haber sido recolectada durante varias temporadas no vuelve a crecer, desapareciendo así de su hábitat original. De la familia de las Asteraceae, el Edelweiss crece en pequeños grupos en los prados y roquedos de altura. De color blanco y tonalidades verdosa y amarillenta, sus brácteas son gruesas y carnosas y están cubiertas de una fina pelusa.
En una primera impresión, el edelweiss parece una flor frágil, pero es en realidad extremadamente resistente, capaz de vivir a más de 3.000 metros de altitud y soportar temperaturas extremas. Esta bella y rara flor habita en la alta montaña y aún hoy puede encontrarse en los Pirineos y los Alpes, además de inmortalizada en plata, en las colecciones que te presentamos.